El pequeño tamaño de los contenedores y la abundancia de producción de residuos.



El pequeño tamaño de los contenedores y la abundancia de producción de residuos 
Por "El influencer barrial" de Colón.8 de enero de 2026.
Pasaron los Reyes Magos y terminaron las fiestas de Navidad y Año Nuevo, que este año llegaron con muchísimo calor. Ahora, con la amenaza de un ciclón extratropical, la temperatura bajó y, como ahora se puede respirar un poco, Nacho, el influencer barrial, salió a la calle para comenzar a informar sobre lo que ocurre en el lejano oeste montevideano.
Con su teléfono instalado en el palo selfie y con toda la batería cargada, comenzó a filmar y en eso una tropilla de ratas cruzó la calle a toda velocidad. Las venía corriendo el Cholo, el cuidacoches de la cuadra, y mientras los roedores huían por la boca de tormenta, el atento vigilante me contó que era imposible dormir en el baldío, porque los contenedores de basura estaban desbordados y la Intendencia no había recogido la basura desde antes del 25 de diciembre.
—En mis tiempos esto no ocurría. Dijo Vladimir, el jubilado municipal. —Cuando yo trabajaba en la Intendencia, el servicio de recolección de residuos ¡era un relojito! Pero ahora, está todo privatizado y miren lo que pasa.
—Me acuerdo de hace unos años, dijo el Cholo. —Cuando trabajaba en el cuartel, me tocó trabajar en la recolección de residuos, porque hubo una huelga o algo así.
—Y la gente quedó muy contenta con el apoyo que dieron —dijo el influencer.
—Qué feo recuerdo —dijo Vladimir. Limpiaron bien la ciudad, es cierto, pero qué triste recuerdo ver esos camiones verdes por la calle. Me acuerdo de cuando en aquellos años cortaban el tránsito y te pedían documentos.
—Había más seguridad en ese tiempo —dijo el Cholo—. ¡Pero a qué precio! Insistió Vladimir.
Ya están hablando de lo mismo, dijo Marisa, la vecina, que llegó en su auto azul de hacer un viaje de Uber. ¡Eso pasó hace más de 50 años! ¿No habrá temas más actuales de los que preocuparse?
—¿Como el de los gringos invadiendo países donde se protege al pueblo en contra del capitalismo salvaje? Siguió Vladimir.
—O como el problema de la basura en nuestro barrio… —sugirió el Cholo. ¿Por qué no va al Centro Comunal don Vladimir y habla a ver si hacen algo?
—Ya fui y voy a ir de nuevo ahora de tarde, si las rodillas me dejan.
—Cuando venía por Lezica vi un camión recolector que venía para este lado. A lo mejor empiezan la recolección hoy, dijo Marisa.
—Difícil —dijo el Cholo. Recién pasaron mis amigos, los que cuidan autos en Garzón y me dijeron que el camión estaba roto y que esperaban una grúa, así que por hoy no creo.
El influencer barrial registraba todas las opiniones de los vecinos, con la esperanza de que, con su difusión entre sus casi 300 seguidores, llegarían a oídos del intendente o de alguien con poder de decisión que no estuviera de vacaciones en este caluroso enero, y pensó: Voy a hacer un video para mi canal de YouTube y luego lo voy a subir a TikTok, planteando que a lo mejor, le pedimos a Trump que nos ataque como hizo con Venezuela, le entregamos nuestra riqueza en picudo rojo, que seguramente debe tener un alto valor comercial, y le pedimos que a cambio nos recoja la basura.
¿Será buena idea?
Sígannos para ver más reportes del influencer barrial.
Con su teléfono instalado en el palo selfie y con toda la batería cargada, comenzó a filmar y en eso una tropilla de ratas cruzó la calle a toda velocidad. Las venía corriendo el Cholo, el cuidacoches de la cuadra, y mientras los roedores huían por la boca de tormenta, el atento vigilante me contó que era imposible dormir en el baldío, porque los contenedores de basura estaban desbordados y la Intendencia no había recogido la basura desde antes del 25 de diciembre.
—En mis tiempos esto no ocurría. Dijo Vladimir, el jubilado municipal. —Cuando yo trabajaba en la Intendencia, el servicio de recolección de residuos ¡era un relojito! Pero ahora, está todo privatizado y miren lo que pasa.
—Me acuerdo de hace unos años, dijo el Cholo. —Cuando trabajaba en el cuartel, me tocó trabajar en la recolección de residuos, porque hubo una huelga o algo así.
—Y la gente quedó muy contenta con el apoyo que dieron —dijo el influencer.
—Qué feo recuerdo —dijo Vladimir. Limpiaron bien la ciudad, es cierto, pero qué triste recuerdo ver esos camiones verdes por la calle. Me acuerdo de cuando en aquellos años cortaban el tránsito y te pedían documentos.
—Había más seguridad en ese tiempo —dijo el Cholo—. ¡Pero a qué precio! Insistió Vladimir.
Ya están hablando de lo mismo, dijo Marisa, la vecina, que llegó en su auto azul de hacer un viaje de Uber. ¡Eso pasó hace más de 50 años! ¿No habrá temas más actuales de los que preocuparse?
—¿Como el de los gringos invadiendo países donde se protege al pueblo en contra del capitalismo salvaje? Siguió Vladimir.
—O como el problema de la basura en nuestro barrio… —sugirió el Cholo. ¿Por qué no va al Centro Comunal don Vladimir y habla a ver si hacen algo?
—Ya fui y voy a ir de nuevo ahora de tarde, si las rodillas me dejan.
—Cuando venía por Lezica vi un camión recolector que venía para este lado. A lo mejor empiezan la recolección hoy, dijo Marisa.
—Difícil —dijo el Cholo. Recién pasaron mis amigos, los que cuidan autos en Garzón y me dijeron que el camión estaba roto y que esperaban una grúa, así que por hoy no creo.
El influencer barrial registraba todas las opiniones de los vecinos, con la esperanza de que, con su difusión entre sus casi 300 seguidores, llegarían a oídos del intendente o de alguien con poder de decisión que no estuviera de vacaciones en este caluroso enero, y pensó: Voy a hacer un video para mi canal de YouTube y luego lo voy a subir a TikTok, planteando que a lo mejor, le pedimos a Trump que nos ataque como hizo con Venezuela, le entregamos nuestra riqueza en picudo rojo, que seguramente debe tener un alto valor comercial, y le pedimos que a cambio nos recoja la basura.
¿Será buena idea?

Sígannos para ver más reportes del influencer barrial.
Comentarios
Publicar un comentario